Solemos buscar razones realmente peregrinas para justificar porqué escribimos algo, asi que creo que el que los años que cumplas sean dos números repetidos, es una tan válida como otra. Cumplo 44.
Ahora los años parecen más sonoros, más importantes, o incluso relevantes, que antes. Pronto serán 40 los años que vivo en España; pronto también 20, los que comparto mi vida con mi esposa; y de muchos acontecimientos que fueron importantes empiezo a medirlos en cifras que suenan abultadas. Las canas ya son abrumadora mayoría entre los pocos pelos que aún me quedan; incluso salen en la perilla, antes bastión de mi color de pelo original.
Y no dejo de preguntarme como aprovechar mejor los años que siguen. Últimamente hablo mucho con niñas y niños, adolescentes la mayoría, asi que es posible que la mejor indicación esté justo ahí; mejor que felicitarme, agradecerle a gente como Juanjo (de Azuaga), Gorka, Esmeralda y Amanda (de Badajoz), Luz María (de Villanueva del Fresno), Isabel (de Táliga) y unos cuantos más, que me mantienen despierto, aunque sea sin ser conscientes de ello. En sus manos está su y mi futuro, y me dan la oportunidad de ganármelo cada día.