Debates del personalismo III

Este post es claro y conciso. Traer las palabras de Arostegui sobre el tema es muy interesante, porque centra todo el debate entre las dos líneas principales del personalismo hasta hoy.

Desde mi punto de vista existe una Filosofía de la Persona, de clara influencia tomista, en la que Karol Wojtyla sería su exponente más importante en los últimos tiempos, y en la que Maritain y Von Balthasar se sitúan en la periferia como claros referentes. Luego tenemos el Personalismo Comunitario, que con Mounier como referente, ha ido generando pensamiento también durante los año posteriores a él, con Carlos Díaz como el pensador que más a aportado en su bagaje teórico en los últimos años.

En la misma línea por ejemplo está la diferencia de base entre la Asociación Española de Personalismo y el Instituto Emmanuel Mounier, siendo cada uno de ellos representante respectivamente de las líneas mencionadas.

Las influencias son determinantes a la hora del compromiso de la acción, como reconoce Arostegui en línea con Landsberg. Quizás no esté tan de acuerdo en su apreciación del Manifiesto, pero eso es una cuestión más larga.

Gracias por el post.

Debates del personalismo II Introducción Javier García

Jacques Maritain es el autor que me introdujo al personalismo. Desde hace años lo leo con entusiasmo y sin dudas sigue siendo uno de los intelectuales que más admiro. Gracias a él conocí otra vertiente del personalismo, con énfasis en lo comunitario. Se trata del pensamiento de Emmanuel Mounier, que de a poco me va resultando apasionante, no sólo por sus escritos sino también por su testimonio de vida y compromiso con su época. Ahora, uno y otro autor, contemporáneos y estrechamente unidos en el movimiento personalista, se apoyan en dos metafísicas probablemente excluyentes.

Antonio Aróstegui, reconocido catedrático español de filosofía, fallecido en 2009, prologó un texto bastante esclarecedor sobre las principales discrepancias entre Maritain y Mounier en “El pensamiento de Jacques Maritain”[1], de Juan Ramón Calo y Daniel Barcala. En su escrito, Aróstegui identifica al pensamiento de Maritain como producto de una metafísica del ser, básicamente tomista y a Mounier, como un claro referente de una metafísica del devenir.

El autor critica la excesiva fidelidad de Maritain a santo Tomás, en virtud de la apuesta maritainiana de aportar a un nuevo humanismo, a una sociedad auténticamente personalista y comunitaria. Para Aróstegui su adscripción a la metafísica del ser constituye el gran problema porque, según su análisis, “no es posible fundar una sociedad realmente comunitaria, un humanismo evangélico, sobre una teoría metafísica donde la persona, concebida como subsistencia, ‘se hace totalmente incomunicable’. El ser humano, en la metafísica tomista, se halla ontológicamente condenado a reclusión perpetua en sí mismo”.

Allí radica la gran diferencia entre estos dos personalistas, de acuerdo a Aróstegui, quien señala que Mounier acepta inicialmente la metafísica del ser con poco entusiasmo y grandes reservas en el “Manifiesto al servicio del personalismo” (1936), para catorce años después decidirse abiertamente en “El personalismo” por la metafísica del devenir.

“Y en la metafísica del devenir la persona no puede ser ontológicamente incomunicable, entre otras razones, porque la persona no es un ‘ser’ sino un ‘hacerse’, en el tiempo y por el tiempo, con las cosas y personas que integran su mundo.”

Así es que estas dos metafísicas conducen a consecuencias distintas, no sólo teóricas y axiológicas, sino también prácticas. “No apremia del mismo modo el compromiso de la acción temporal a quien se considera un ser ya hecho, ontológicamente acabado y cerrado, que a quien se considera ‘in fieri’, haciéndose con los otros y proyectado existencialmente hacia ellos”. Del mismo modo, asegura Aróstegui, esas dos metafísicas conducen a un análisis valorativo distinto de la realidad social vigente y circundante.

Dos metafísicas –concluye-, dos criterios coincidentes en la discrepancia.

En síntesis, no dudo que son muchos más los motivos que unen a Maritain y Mounier de los que los separan, no obstante, cómo conciliarlos en función de sus respectivas metafísicas es todo un desafío y un asunto, al menos para mí, por demás interesante a ser dilucidado.
[1] publicado en Madrid por Editorial Cincel en 1987

Debates del personalismo

Desde hace un tiempo se publica un blog desde Argentina. Lo gestiona Javier García Moritán, y en él se da vida a los debates que se producen en el personalismo comunitario de hoy en día, además de darnos información del Instituto Emmanuel Mounier de Argentina, del que forma parte su autor.
En los días pasados se ha producido un debate a raíz de un post al respecto de las divergencias entre el personalismo de Jacques Maritain y el de Emmanuel Mounier. Ese debate lo hemos mantenido Carlos Massías Vergara y yo mismo, y dado que se trata de un tema importante y el debate creo que ha sido interesante, he creído importante traerlo en forma de post a mi blog.
El sistema es que cada comentario producido en dicho debate lo voy a convertir aquí en post,así como la introducción de Javier, aunque se puede leer tal como se produjo, con todos los comentarios realizados y en las fechas correspondientes, en los siguientes post de Acto y Potencia; Maritain-Mounier; metafísica del ser-metafísica del devenir y La fidelidad es a la persona