De Democracia y esas zarandajas

Hoy la democracia es una baratija que se mueve de puerta en puerta sin encontrar morada apacible, al igual que la libertad y la solidaridad. Durante los últimos días nos han insistido que una consulta popular o referendum, que una iniciativa popular avalada por 180000 firmas o que el sentimiento de pertenencia a una identidad cultural o nación, no son muestras de democracia; que prohibir es malo cuando se trata de la posibilidad de hacerlo con el «acervo cultural» y las «tradiciones más arraigadas», poniendo en peligro el ejercicio «de la más básica libertad de elección».

Sólo puedo decir que como a Aminetou Haidar me dan ganas de vomitar, pero sin haberme sometido al honorable y valiente ejercicio de una huelga de hambre.

También me están intentando vender durante la última semana que ahora sí que es momento de ponerse a defender el medio ambiente, pero en reuniones bien preparadas y cerradas, con un quorum bien delimitado y con unas invitaciones bien contadas; que preparar un documento entre unos pocos para que los demás lo aprueben es el ejercicio más democrático que existe, porque lo hacen quienes son aparentemente dueños del marchamo identificativo de la democracia.

Pues bien, entonces me tendré que declarar abiertamente no democrático. Si eso es democracia yo no participo, me niego a ser parte de este juego cada vez más impresentable que pretenden vendernos como Democracia.

Porque evidentemente la libertad de elección de un toro está perfectamente defendida por nosotros humanos, especie elegida por Dios o la Ciencia, lo mismo me da, para hacer lo que considere oportuno. Lo mismo que con nuestro entorno; que sigo siendo el club de los principales emisores de gases y soy el que más problemas pone, pues es precisamente eso lo que me faculta para ahora decidir qué es lo que hay que hacer y quien tiene que hacer qué y cómo para solucionarlo. ¿Pero es que a alguien le puede caber alguna duda?

Y consultar al común de los mortales sobre una decisión cualquiera, ¿para qué? Ya eligieron a quien debía hacerlo. No cabe preguntar, salvo en encuestas bien diseñadas que puedan prever científicamente lo que va a resultar en las elecciones que se organizan desde el estado. Y si encima se le ocurre a la gente misma el organizar el «circo», … pues no hay peor y más deleznable acto anti-democrático. Es como pensar que alguien que se pone en huelga de hambre para demandar justicia lo hace por el interés general; pero ¿qué mente perversa puede pensar eso? Lo hace para joderle las navidades a la población y los negocios a nuestro país. Sólo se le ocurre a esta señora saharahui poner en peligro el acuerdo que nos permita comprar los tomates a 5 en vez de a 15 céntimos, para explotar en condiciones a los agricultores marroquís y así dejar descansar a los extremeños y andaluces.

Realmente, realizar una cumbre como la de Copenhage es un despilfarro para lo que se ha conseguido que es prácticamente nada. Los ricos apostando por lo suyo y los demás también. Total el planeta era lo de menos.

Asi que los toros deberán apostar por sí mismo, al igual que los saharahuis. Suena un poco a diluvio universal, pero es lo que alguien de a pie espera; que cada uno arregle sus problemas, egoísmo en estado puro.

En todo caso, y aunque e clame en el desierto no desisto de las funciones que se me encargaron en el bautismo; profeta, sacerdote y rey. De momento la primera es con la que me siento más cómodo, la segunda aún me resulta compleja, y a la tercera la fe no ha sido capaz de iluminarme lo suficiente como para que se convierta en proyecto. No penséis que el pesimismo me invade; es sólo rabia.

Encuentro sobre Péguy en Europa

El pasado 5 de diciembre, en el Instituto Católico de París se celebró un encuentro de día completo cuyo programa fue el siguiente:

9 h 30 : Accueil des participants
Matinée : Les hommes des Cahiers et l’Europe
9 h 45 : Isabelle Davion : « Romain Rolland l’Européen et le monde
germanique »
10 h 15 : Yves Bruley : « Les Courriers de Macédoine de Maurice Kahn
(1903) »

10 h 45 : Pause

La diffusion européenne de la pensée de Péguy
11 h : Danielle Millet-Vantuchova : « Péguy en République tchèque »
11 h 30 : Jennifer Kilgore : « La réception de Péguy en Angleterre »
12 h : Marie-Clotilde Hubert : « Lectures de Péguy en Europe,
1989-2009, une approche bibliographique »
12 h 30 : déjeuner
Après-midi : Péguy : la nation contre l’Europe ?
14 h : Ismaël Ferhat : « Péguy face aux questions d’éducation : un
hussard… de l’école française ? »
14 h 30 : Jérôme Grondeux : « Esprit : des Péguystes et l’Europe »
15 h – Table ronde : « Péguy et l’Europe, hier et aujourd’hui » avec la
participation des intervenants et de Juan Carlos Vila Alonso.

Como ven a última hora tuve la oportunidad de participar en el coloquio y me pidieron un artículo sobre la presencia de Péguy en España que estoy preparando y que subiré a este blog oportunamente.

La verdad es que la experiencia fue muy gratificante, incluyendo el conocer personalmente a uno de los nietos de Charles Péguy, Michel, hijo de Pierre; todo un honor que ya por sí sólo hizo merecer la pena el viaje.

En el blog de Víctor Gómez Pin

Aunque tiene ya tiempo, casi dos años, la entrada es interesante por la relación que hace entre Péguy y Darwin. Este hombre no deja de sorprenderme. Recuerdo hace 25 años la lectura de un libro que realizó en conlaboración con Javier Echeverría, «Los límites de la conciencia y del matema», que hice comentando capítulo a capítulo junto a mi amigo Rafael Robledo. Ya entonces me sorprendía lo rebuscado de su estilo (entonces no sabía si era suyo o de Echevería, pero desde hace tiempo que les distingo), pero siempre me ha resultado interesante.

El enlace es Digresión; Péguy tras Darwin.

Un texto propio y una traducción

Recientemente he traducido un texto que a su vez he comentado someramente, que creo será de utilidad para aquellos que deseen acercarse a péguy en castellano. Se trata de unas conferencias dactilografiadas que Péguy denominó «Del Anarquismo Político», aunque yo he denominado el trabajo como La Libertad en Péguy. El texto se puede leer en este enlace de Google Docs.

Derecho a la vida

Este derecho fundamental de cualquier ser vivo, el de continuar viviendo, y sobretodo de que otro ser vivo no deba anular ese derecho está en un punto muerto. Muerto porque día a día lo conculcamos o permitimos que se conculque.

Intencionadamente hablo de «ser vivo». En las entradas anteriores, hablando de la Pobreza y el Hambre, hacía comparaciones que a muchos les extrañaban, poniendo en relación estos temas con el Aborto. Ahora voy a incluir un factor más de controversia al incluir al resto del reino animal.

Ayer en Badajoz, se manifestaron 400 personas en contra del maltrato animal. Hace a penas una semana se encontraron en una caja, dos cachorros mutilados junto a las herramientas utilizadas para ello; las mutilaciones eran el producto de considerar a esos pobres animales, objetos destinados a la contemplación y el uso humano, por lo que había que recortar orejas y colas. Imagino que realizado de manera chapucera, dio como resultado que la tortura a la que aún se somete a muchos animales, además fuera motivo de la muerte de uno de ellos y el estado crítico de otro. Así, estas 400 personas amantes de los animales se manifestaron para poner de manifiesto esa parte abominable de aquellos que son aparentemente buenos convecinos.

En otras circunstancias, esto me hubiera parecido simplemente un acto cívico y una buena noticia. Pero entra a preocuparme que hace 10 días fueran la mitad los que defendían el equivalente en otras personas como ellos y ellas. ¿Cómo hemos llegado a una situación moral como esta? Hemos relativizado todo lo relacionado con la persona, porque ya no lo es para la mayoría, sino individuo aislado. Este se vuelve masa informe y sin rostro con una facilidad pasmosa, y con ella es muy difícil sentirse identificado e implicado en su salvaguarda, en ser solidario con ella, uno con ella.

Imagino que muchos querrán ver en estas líneas una minusvaloración de la vida de otro animal que no sea humano. Les anticipo que se equivocan. El valor de la vida es único para todo ser vivo. Con nuestra forma de vida actual ya no nos enfrentamos día a día con la defensa del espacio vital frente a otros seres vivos; la mayoría vive una vida aséptica, hermética, aislada, de individuos. Afortunadamente para mí, vivo en el campo, y eso me lleva a tener en frente a esos animales que nos resultan tan especialmente molestos, los insectos. Hormigas, arañas, avispas, moscas,… se empeñan en ocupar el mismo espacio que yo. Digamos que la cohabitación es complicada. Alejarlos, mantenerlos a raya es un esfuerzo diario. Sin caer en el absurdo del dolor por la hormiga que he pisado sin saber, soy consciente de que mi presencia provoca la muerte de algunos de estos pequeños seres. Quizás por ello no me importa que se coman algunas de las fresas, coles o tomates que planto, y no utilizo productos para eliminarlos.

Pero llegar a considerarlos el enemigo a exterminar, o como simples objetos decorativos destinados a mi placer visual, implica que existe un desprecio por la vida indigno de una persona. Aunque llegar a considerarlos un bien superior a nuestras semejantes, más dignos de protección y ayuda, es otra indignidad.

Quizás muchos de los que se manifestaron ayer contra el maltrato animal creen que el hambre y la pobreza son un estigma que hay que eliminar, pero resulta indignante movilizar al doble de personas con una fotografía de dos cachorros desangrándose, que con una persona famélica. Somos una sociedad enferma, precisando terapia urgente.

Cero Pobreza…. Todo Esperanza

Que los Objetivos del Milenio han fracasado es ya un hecho a cinco años de su meta; nada parece indicar que se vaya a invertir la tendencia de crecimiento en los indicadores más graves, que son además los que menos esfuerzo económico implicarían. Es el componente político, la voluntad de los políticos la que falla. Pero también es un fracaso la estrategia que hemos seguido desde el otro lado, desde la movilización social para convencer al resto de la población de que es necesario hacer algo.

Se ha trabajado por movilizar a la gente para que presione a sus gobiernos hacia una acción efectiva contra la pobreza, y la gente no se ha movilizado en ese sentido, pero tampoco en el de la acción personal. El aborto motiva a la gente; puede ser por el morbo, el gusto por la sangre ajena, las ganas de meterse en la vida privada de los demás, o vaya uno a saber por qué. Desde luego no les mueve salvar vidas, si fuera así, el millón largo de personas que se manifestaban en Madrid lo hubieran hecho también contra el hambre en el mundo, que mata mucho más que una ley, y máxime cuando muchos de ellos dicen creer, dicen profesar una fe o al menos practican con asiduidad con su presencia en los templos, que considera como un bien supremo la dignidad de la persona.

Pero con un día de diferencia el aborto ha movilizado diez veces más de gente que la pobreza. Y eso es un fracaso de la movilización de Pobreza Cero. Y no sólo por la falta de presencia en las calles, que muchos puede ser que no fueran por diversas razones, como es mi caso; razones más o menos válidas, razones más o menos fundamentadas, o incluso de fuerza mayor. Pero es que no hay conciencia de que este problema es el Problema. Que la crisis mundial, las guerras, los genocidios, la lesión de Cristiano Ronaldo o la barba de algún monarca trasnochado, son apenas minucias, inconvenientes pasajeros, dolores puntuales. El hambre y la pobreza son definitivas como la muerte que anuncian para miles cada día. Una muerte silenciosa, anónima, apenas sentida.

Y no es que todas y cada una de las vidas humanas, nacidas o por nacer sean dignas por sí mismas, es que además tienen el derecho a vivir dignamente, y a morir dignamente. Y por cada una de ellas que no tiene la oportunidad de hacerlo se produce un abatimiento de esa dignidad, de la fe en lo increible, de la esperanza en lo posible y de la caridad con los otros. Y aunque el peso de una vida es el mismo que el de un millón, porque la vida no se puede medir, la evidencia del número para esa parte de nuestro raciocinio que funciona a base de ratios y medidas, debería ser tan abrumadora que nos hiciera insoportable el respirar, evitar el llanto, … pero apenas nos da para «ser de una ONG».

Luego, las miserias del día a día humano, nos llevan a preocuparnos cada uno de nuestras diferentes prioridades; pagar la luz, ocupar una presidencia a toda costa, o gritar en un campo de fútbol.

Y como las posibilidades, como casi siempre se reducen a actuar o no, yo invito a actuar. A poner en juego el poder que tenemos por el hecho mismo de ser personas que se expresa fundamentalmente en pensar y actuar. Los gobiernos son inoperantes, pesados, torpes y burocráticos. Por eso su fin obvio es el de ser eliminados, y por tanto no deberíamos contar con ellos para solucionar esto. Porque tiene solución, y porque se lo debemos a los que han muerto y a los que van a morir hasta que lo solucionemos (OJO, no hasta que se solucione).

Es una esperanza contra toda evidencia, una fe, en que la caridad de cada una de las personas es mucho más potente que la estupidez de los individuos aislados (redundancia que aplico para hacer visible la diferencia fundamental entre persona e individuo). Además es una esperanza que no se basa en ningún tipo de derecho, sino en la justicia de quienes son dignos, de los misericordiosos, de los que ponen-su-corazón-en-los-otros.

Cero Pobreza

Hace algo más de un año realicé varios posts con relación a los Objetivos del Milenio (ODM) revisandolos uno a uno (o esa era mi intención inicial) a través del informe de la ONU. Pero como todo post esperaba generar algo de debate, ya que mi postura era muy crítica con dicho informe y con algunas posturas de las que tomamos desde las ONGDS. Pero aunque las visitas eran muchas, los comentarios eran escasos, y desde luego nada desde el ámbito asociativo. Ante lo cual decidí abandonar a mitad de camino.

Eso me ha dejado un mal sabor de boca durante este año que se ha acrecentado con las fechas en que estamos, próximos al 17 de octubre. Unido a un desánimo en todo lo referente a la Cooperación al Desarrollo, he de reconocer mi incomprensión al nulo debate que existe hoy por hoy sobre este tema. Nos centramos en acciones puntuales, que son necesarias, pero sin el más mínimo atisbo de posicionamiento crítico por parte de quienes deberían ser los más interesados en llevarlo a cabo; las ONGD y sus redes asociativas. Campañas que año a año reclaman la condonación de la deuda, la petición del 0,7%, la justicia de las relaciones comerciales y laborales, se multiplican, pero no dejan de ser peticiones a las que nadie pone fundamento previo. Quiero decir con esto, que no existen campañas en las que abunde la explicación y se aplique la justa demanda; exigimos sin cesar, sin generar un debate serio.

Son exiguas las voces que desde la prensa realizan un trabajo serio sobre el tema, aunque hay honrosas excepciones como la de Vicente Romero, en donde se diga con nombres y apellidos quien hace qué y cómo. Por ejemplo, el último documento que contiene «20 medidas para que España enfrente la pobreza». Es un compendio de posibles acciones que un estado podría llevar a cabo si no fuera porque o no son de su interés o no están a su alcance porque la responsabilidad está más arriba o fuera de su alcance. Por ejemplo, a su alcance está modificar los criterios de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), pero a ningún estado le interesa cambiarla en profundidad porque busca priorizar su propio desarrollo antes que el de los demás, y en consecuencia no le interesa hacerlo. Otro ejemplo; modificar las relaciones comerciales es algo que un estado no puede hacer por su cuenta tal como está organizado el comercio internacional.

En consecuencia habría que empezar por decir algo que a nadie le gusta oir; vives por encima de tus posibilidades, consumes sin criterio, derrochas cuanto tocas, y mientras otros sufren las consecuencias. Mejorar las relaciones laborales en Honduras significa reducir las nuestras, porque los estados no van a hacer nada por cambiarlas, y las corporaciones económicas menos.

Medidas más concretas, y que no le exigen nada a nadie que no sea a nosotros mismos se pueden encontrar en el Manifiesto del Día Internacional de la Pobreza las organizaciones implicadas en Euskadi.

En todo caso, mi pesimismo de hoy no significa que no desee y crea que es posible, el fin de la pobreza en este mundo nuestro, pero desde luego no vamos por buen camino.

Nación, Paz y Europa en Villeroy

En una entrada anterior he hablado del blog de Jerome Grondeux. Ahora os incluyo la traducción de la última entrada que ha hecho y que habla de Péguy, Europa y otras cosas interesantes. El enlace a dicha entrada en francés es este.1241099570_c743515690

Charles Péguy cayó el 5 de septiembre de 1914, en Villeroy. Cada año se organiza allí una ceremonia en su memoria. Nunca había asistido; como siempre que uno se deja llevar por la cotidianidad y la rutina, las cosas terminan no saliendo como uno espera, sumergido en un juego de contrastes, y nunca se sale indemne de estas situaciones.

Enlace de autopistas, travesía de villas y pueblos que están el domingo por la mañana desperezándose apaciblemente, lejos de las tormentosas urbes. Villeroy, en el distrito de Meaux, cuenta con un poco menos de 700 habitantes. La misa, a la cual asisten representantes de la Souvenir français, es celebrada por un ferviente y cultivado péguysta, el padre Bruno Beltramelli. Protestante cada vez más heterodoxo, peregrino de iglesias vacías, hombre de « un pie dentro, un pie fuera », me debato de buena gana en estas circunstancias, entre empatía y distancia crítica. Un altar, dos banderas francesas a cada lado: el historiador escéptico es atrapado, resumergido en este cara a cara, en la superposición de estas dos dimensiones, la afirmación nacional y el enraizamiento en la fe tradicional, que a mi entender nunca se comprendieron verdaderamente. Apasionado de Europa y de la filosofía religiosa, me sorprendo de estar allí; pero tal vez hay que aprender a probar estos asombros, en una sociedad donde el anticonformismo sirve tan a menudo para quedarse en su sitio.

Después de todo, si pensar honestamente es intentar asumir las contradicciones, entonces no hay que temer el hacerlas vibrar.

Las contradicciones de Péguy están muy presentes también, del Péguy héroe póstumo de una misa, él, que era « católico del siglo XV », no es recordado en la práctica. Pero la memoria de Péguy está allí donde se la acoge, y el padre Beltramelli no se priva de poner en valor el aspecto inclasificable de gran hombre …

Me sumerjo un tiempo en una comodidad meditabunda, hasta el momento en que las palabras de uno de los cánticos atraen mi atención. « ¡Vean! Los pobres son bienaventurados: ¡son los primeros en el Reino! – ¡hasta aquí, me atrevo a decir, frase nada revolucionaria, pero esto es la continuación que me asombró – Vean! ¡Los artesanos de paz / demuelen sus fronteras! ». La asamblea canta, ambas banderas siempre flanqueando el altar …

Pienso en el olvido de la nación que observé no sólo en el catolicismo contemporáneo, sino también en el protestantismo. Incluso aquí, y a espaldas de todos los organizadores, él se manifiesta. Como si las Iglesias se hubieran interesado por las naciones mientras podían pensar en ser instrumentos de una teocracia imposible, con la que el clero soñara mucho tiempo sin confesárselo.

No, Péguy no quería seguramente un « demoledor de su frontera ». La fraternidad universal, para él como para muchos los que se le parecían, no pasaba seguramente por esta glorificación sorprendente de las quintas columnas.

En Villeroy, la nación está por todas partes. El pueblo tiene un museo, que conmemora esta batalla, que han restaurado el año pasado. Las tumbas de Péguy y sus hombres están al borde de un camino, en pleno campo. Un poco más lejos, un monumento con un paisaje de ramos de flores. La gente de la Souvenir français está siempre allí, tal vez cantando la Marsellesa. El alcalde de Villeroy está presente, representando otro mundo: el de esta gente que tiene tiempo para recoger problemas y preocupaciones, esta gente que a menudo es antídoto útil para el desprecio de burgueses ociosos que agobia a su « clase política ». Son gentes a las que les gustan los pueblecitos. ¿Acaso estamos fuera del tiempo, como si nada hubiera cambiado desde la postguerra?

Los habitantes no están endomingados y no parecen especialmente animados por el odio hacia Alemania; son más bien europeos de principios del siglo XXI. Una mujer es la descendiente de otro de los muertos de Villeroy.

A los europeos de hoy, generalmente, y con razón, la Primera guerra mundial parece absurda. ¿Estaríamos celebrando piadosamente el suicidio de Europa?

Entre los asistentes, se encuentra un gran historiador, Jean-Jacques Becker, que comenzó una reescritura de la Primera guerra mundial, buscando cómo los franceses le habían vivido y sobre todo cómo la habían dado sentido.

Los muertos de Villeroy no debían hacerse muchas preguntas. Ellos no eran los desarrapados de 1917, obligados a ofensivas que sabían inútiles, en el curso de una guerra que parecía interminable y amenazaba con escindir el frente de la retaguardia. Los muertos de Villeroy, en 1914, se enganchaban al terreno, no en un paisaje lunar, pero en medio de campos y bosques que podían parecerles familiares, como me lo parecen curiosamente en este 5 de septiembre de 2009. Ellos luchaban contra una invasión, defendían la existencia de su país tal como lo habían conocido. No había previsto tomar el uso de la palabra sino me lo pedían, pero lo hicieron. Pude decir unas palabras junto al monumento, para incitar a favorecer una de las innumerables iniciativas de Péguy, y tal vez la más peligrosa: tratar de pensar en nuevos esfuerzos por la nación republicana. Curiosa impresión la de hablar de esto en marco tan ceremonioso, delante de estas sesenta personas, trás las cuales se extienden los campos. Nos dejamos de buena gana llevar por la ilusión de una continuidad …

Pensar en la nación con renovadas fuerzas. Las Iglesias no nos ayudarán en ello, no más que los humanitarios. Incluso, no creo que el soberanismo sea capaz de eso, que no consigue impedir que cristalicen alrededor de la idea nacional todos los fracasos del mundo. Así como para la ecología, pero en otro sentido, la izquierda podría tener su oportunidad, aunque la derecha parezca mejor colocada para esto, si no se distinguiera por su oportunismo. El centro podría buscar el gérmen de una síntesis, aunque su origen doble, demócrata-cristiano y liberal no le ayude a ello. ¿Tal vez hay que contar más bien con francos-tiradores?

El sol dora los campos, un viento ligero se levanta …

Abrir más las fronteras sin eliminarlas, conciliar la pertenencia nacional, que no parece en vías de extinción, con pertenencias más anchas, buscar en un diálogo incesante con otros, cuales son nuestros verdaderos triunfos y en qué sectores podemos mejorar y aprender de experiencias extranjeras, tal vez finalmente no dejarles a la nación a los nacionalistas del repliegue mortífero, Esto queda como un bello desafío. La construcción de la paz, como la de Europa, siempre hay que recuperarla, y necesita, sin ninguna duda, de artesanos. Son muchos los que saben pasar y y volver por las fronteras, con las manos cargadas de obsequios, sin demolerlas.

Artículos y audios sobre Péguy

Como en otras ocasiones quiero informarles a los interesados en Charles Péguy de algunos textos, entrevistas y artículos que van apareciendo en relación a nuestro autor y que pueden interesar por diferentes razones, aunque todas están en francés y quizás eso limite un poco el acceso. En todo caso, si alguien estuviera interesado en alguno de ellos podemos ver de traducirlo.

mondecommunEn primer lugar hay un extenso artículo canadiense publicado en la web Monde Commun que pertenece al CIRCEM, un centro de investigaciones sobre ciudadanía y minorías de la Universidad de Ottawa. Se trata de una reflexión sobre el tema de la República, la política y su mística en Péguy aplicadas a la cuestión del Quebec escrita por Gilles Labelle y que cuenta además con un audio. El enlace para el texto en la web es este, y tienes tres partes, aunque desde esa página puede descargarse un pdf e incluso el audio aparte.

Por otro lado hay un audio con algunas imágenes, perteneciente a una emisión dedicada a Charles Péguy el 19 de julio de 2008 en Radio Courtoisie y cuyo enlace es este.

Espero que los disfruten

Carta abierta en respuesta al Sr. Zapatero en el Día del Maestro

Estimado Sr. Zapatero:

No soy maestro de los que trabajan desde la función pública o como profesorado contratado en la concertada, si no un padre que ha educado a sus hijos en casa desde los 9 y 10 años, así como monitor de talleres de educación para el desarrollo en centros de toda índole y con niñas y niños de todas las edades. Pero me considero maestro.

¿Por qué? Pues porque el ser maestro no es una cuestión que definan el lugar de trabajo, la edad de a quienes acompañas o el tiempo que llevas ejerciendo, sino una cuestión que hoy está muy en boga, aunque por razones terriblemente equivocadas; la autoridad. Una autoridad que proviene de quienes me escuchan, que me es otorgada para recibir; en palabras de mi maestro Péguy, es una autoridad de competencia, no una autoridad por mandato. El estrado, la ley, el poder, son siempre (siempre Sr. Zapatero) una autoridad que se ejerce sobre otros; la discencia, la educación se ejerce para otros, que además aceptan esa autoría que es creadora.

Y por todo ello me he sentido en la necesidad de contestar a sus palabras, dirigidas a quienes el estado garantiza que “son maestros” como si fuera algo que pudiera provenir de un decreto, un examen o una sanción. Y no dudo en absoluto que hay maestros entre quienes han sido aceptados para serlo; son aquellos que día a día apuestan por sus alumnas y alumnos, que no desfallecen, que constantemente buscan la fórmula para acercarse a su realidad, aunque siempre desde las suyas, por lejanas que sean. Pero en estos días sobreabundan quienes ejercen desde la posición del que busca un empleo seguro y con garantías, al que siempre molestarán sus “usuarios”, sean estos alumnos, personas en una ventanilla o enfermos en una consulta u hospital.

El mundo necesita un cambio de rumbo, y Ud. mejor que muchos lo sabe, y es de los que apuestan por ello, como me lo demuestra su propuesta de Alianza de Civilizaciones que comparto plenamente. Pero en educación eso implica algo más que un Pacto, implica un giro copernicano, una revolución del sistema educativo que como cualquier otra debe comenzar por educar de manera distinta a los futuros maestros y adoptar en la base del sistema la flexibilidad y accesibilidad que aportan las TIC, y no al contrario. Por que con las dos últimas leyes educativas se ha intentado generar un sistema para el que no había quien lo gestionara y quien lo llevara a cabo, sino que había mucha gente queriendo hundirlo y otra mucha que no sabía qué hacer. Y para colmo, se ha creído que incluir las TIC era poner muchos ordenadores por aula, lo que ha resultado un desastre mayúsculo.

Es cierto que la escuela ha sido una manera de acercar el conocimiento a todo el mundo, pero también es cierto que se deben abrir nuevas vías, nuevas posibilidades educativas, que incorporen a toda la comunidad educativa y no sólo a maestros, decretados como tales, y a sus alumnos y alumnas. Las familias deben estar en el proceso educativo y no se pueden hacer departamentos estancos en este tema en un momento en el que la globalización llega a todos los niveles. Las familias son fundamentales, imprescindibles, al igual que el resto de la sociedad.

Espero que tanto Ud. como el resto de personas con responsabilidad política en el mundo (España ya es algo muy reducido en este tema) busquen realmente la revolución en la educación. Maestros debemos ser todas y todos. Así que, para variar, este día mundial, es un día para todas.