La visión conservadora de Péguy. La gran traición.

Nada más acabar la Gran Guerra, con la vuelta a la normalidad en las vidas de la vieja Europa, Francia se dispone a elevar a los altares a sus mártires, que son muchos. Pero de entre ellos elige a unos cuantos para elevarles ofrendas y pasiones, como catarsis por el sufrimiento pasado, las muertes acontecidas. Y entre esas figuras que se ensalzan por su patriotismo, y habitualmente por su catolicismo se elige a Péguy, debido sobretodo a textos como el que aquí nos trae y del cual ofrecemos en pdf el libro escaneado dentro del proyecto de Google Books.

El «Charles Péguy et les Cahiers de la Quinzaine» de Daniel HalévyHalevy_Degas, colaborador habitual de los Cahiers, es el culpable de esta visión conservadora, católica y patriótica que podemos calificar con calma de traidora, de este escritor, editor y filósofo francés. A parte de una revisión biográfica, se hace una revisión de algunas de sus obras. Como ejemplo de lo que acabo de decir, basta referirse al capítulo titulado «Cristianismo y Revolución», donde se analiza esta relación (cierta y evidente en el autor a lo largo de toda su obra) a través de uno de los textos menos significativos al respeto, como es «El pórtico al misterio de la segunda virtud». En dicho capítulo, el autor llega a calificar a la obra como «popular», uno de los adjetivos menos apreciados por Péguy, además de calificar como «antiguas» (un par de páginas antes) sus ideas revolucionarias.

Espero que sea de su interés.

Por la razón o la fuerza; aut consiliis aut ense

Acaba de abrirse un debate en las más altas instancias del estado en Chile sobre el lema que figura en el escudo, desde los primeros días de la república, en el tiempo que se llamó Patria Vieja. Es cierto que entonces figuraba en latín, “aut consiliis aut ense”, que podríamos traducir de diferentes maneras, y que sólo desde 1920 es oficial su presencia en el escudo y la bandera presidencial.

Lo importante es que que para los chilenos es parte de lo que han asumido como enseña nacional, y por lo tanto ha adquirido una importancia más allá de su significado. Y ese es uno de los factores a tomar en cuenta en una discusión que el senador Nelson Ávila mantiene viva desde 2004, lo que añadido a estas fechas del Bicentenario dan una relevancia al debate que afecta al símbolo y al significado. Por ello sería necesario profundizar aunque sea brevemente en este tema.

Recuerdo que mi primera sensación, cuando siendo niño tomé conciencia de la presencia del escudo, fue de una frase tan lapidaria y potente que hacía sentir la fuerza de quienes allí la habían colocado, pero no me planteé sus implicaciones hasta que fui adolescente. Esa época cayó en mis manos el Adiós al séptimo de línea, de Jorge Inostrosa. Con el ánimo nacionalista prendido en aquel adolescente, la frase tomó una fuerza inusitada, que indudablemente se centraba en la segunda parte de la disyuntiva. La justificación de la fuerza, del empleo de la violencia en la defensa de lo que es de uno, o de algunos, frente a los deseos de otros. Y esa razón subsidiaria que viene a ser justificadora de lo que hace la fuerza, era suficiente para pensar en revoluciones violentas contra la violencia, y más contra las dictaduras.

Pero la primera juventud, y la asimilación de que la razón era algo mucho más importante que la fuerza, y que ésta no debía usarse, vino a poner en duda por primera vez el significado de aquella frase que por un lado se mantenía como símbolo, pero cuyo significado la hacía cada vez más cuestionable, huella de un pasado violento e impositivo. Fue bastante después, ya con algunos conocimientos de latín (aunque nunca suficientes), que comencé a cuestionarme la pertinencia del símbolo. ¿Qué razón? ¿Cómo seguir manteniendo la fuerza como opción?.

Se trata de una frase adversativa, o sea que estamos ante una opción. Estamos queriendo indicar una opción. Son dos vías de acción que vienen indicadas por el modo de la misma. Si además añadimos la cuestión del significado de ambas palabras las opciones de sentido se amplían; consejo, sentido común, razón, por una parte, y espada, fuerza, autoridad por la otra. Por tanto la razón argumentada es una razón de buen consejo o sentido, de sentido común, no una razón lógica (ratio), más dialógica, y la fuerza es la de la autoridad, la de la espada de la justicia, no la espada (glaudius) de la guerra.

Después de esto ya no se entiende nuestra frase de la misma manera, aunque sigue apelando al uso de la autoridad para apoyar la fuerza, ya no es una apelación a la fuerza de las armas como lo hemos entendido siempre. La cuestión indudable es que si se mantiene el símbolo debe ser porque se actualice su significado, se clarifique y explique a las nuevas generaciones. En caso contrario debería cambiarse para evitar seguir transmitiendo una idea totalitaria, bien sea por la fría razón o por la ruda fuerza. Actualizar no significa renunciar, como piensan algunos, a la herencia, aunque en algunas ocasiones más vale no reclamar algunas.

Blogs interesantes relacionados con Péguy

Me he encontrado un interesante comentario al tema de la esperanza en Péguy. Aporta el texto que proviene del Pórtico a la segunda virtud y una breve reseña biográfica. Gracias Juanfran. El blog se llama El crisol de la cordura

Además, gracias a los nuevos medios me he encontrado con Jerôme Grondeux, presidente de la Amitié Charles Péguy, que tiene un blog muy interesante sobre análisis histórico del pasado más reciente y de nuestro propio presente. Se llama Commentaires Politiques, y está en francés.

Otro libro de Péguy traducido

Efectivamente, como hace ya un tiempo, la Editorial Nuevo Inicioportada veronica ha sacado un nuevo libro de Péguy, Verónica. Se trata de un libro que forma realmente parte de una trilogía con Clio y Eva, abordando el tema de la Historia. En este libro podemos ver la encarnación de la historia y el dolor que ello conlleva. Se trata de un diálogo de la historia con el alma carnal, tal como reza su título, lo cual lo diferencia de Clio precisamente en el adjetivo «carnal». Se trata de una visión diferente de la Historia, como ya hizo con Juana de Arco, sobre la que escribió dos obras diferentes, tomando dos puntos de vista también distintos.

Este tipo de complementariedad de los textos de Péguy es una característica de su forma de afrontar los temas que le interesan. Una y otra vez entra en ellos para ver nuevos aspectos en cada ocasión, generando nuevas versiones. Les recomiendo pues aprovechar esta magnífica ocasión para leer a Péguy en castellano.

Moore, Stone, prensa y capitalismo

Ya llega una nueva entrega de la lucha algunas veces algo personalizada contra el sistema de Michel Moore a través de ese potente arma que es el cine, el cine documental en este caso; Capitalism, a love story. Y con ella llega también South of the border, la última producción de Oliver Stone, que analiza la figura de Hugo Chávez.

Ambas tienen cosas en común, como su confrontación al sistema. Una porque nos pone delante de los ojos algo que no solemos ver, y es el funcionamiento de la maquinaria interna del sistema en el que vivimos, y que nos es tan ajena que vivimos como si no existiera. La otra nos pretende mostrar una imagen diferente de la que se ve en los periódicos, de una de las figuras más controvertidas de los últimos años, un presidente al que unos califican de loco, otros de dictador, y otros de salvador.

La cuestión, no es en este caso defender o atacar a Chavez, o hacer lo propio con el capitalismo, sino como transmite ambas cosas la prensa. Como ya he dicho muchas veces soy un lector obligado a leer El País, ya que no encuentro otro con el que al menos, sentirme mínimamente informado. Pero cada día que voy a su página principal (lo leo en internet el 99% de las veces) tengo que hacer un esfuerzo para no borrarlo de mi navegador y de mi memoria. Su calidad periodística es cada vez peor, con una redacción en las noticias deficiente, cuando no absurda, y un enfoque en las noticias que se acerca peligrosamente a convertirse en la voz de su amo.

Que un excéntrico (para el periódico) como Moore tenga un punto flaco (cosa que parece mentira al verle, no?) es razón suficiente para aprovechar la ocasión y desprestigiar su labor. Una labor que curiosamente va contra los intereses del mismo periódico. Recientemente han aprovechado la oportunidad de acusarle de avaricioso por que las distribuidoras cobran 2.000€ para que dé una entrevista. Conociendo los contratos de distribución, y a las distribuidoras, y escribiendo la frase de esta manera, aún consiguen que la imagen que se transmita es que Moore cobra ese dinero, gracias a titulares bien preparados para generar la idea deseada. De la misma manera que Stone parece ordenar al rey de este país que se calle, cuando en realidad la frase tiene un tono bastante menos irreverente, del que por cierto tuvo la misma frase pronunciada por ese jefe del estado contra otro en un pasado reciente.

¿Una prensa libre? Sí, internet ha dado esa posibilidad, pero al no tener los canales de distribución y propaganda que tienen los gigantes mediáticos, es muchísima la gente que ni siquiera los conoce. Y la información se ha convertido en una herramienta clave del sistema, para dar la información que interesa, como interesa y a quien interesa, para lo cual internet y la tecnología móvil es también un medio ideal.

Nuevamente, y esto lo repite Moore constantemente, el capitalismo se transforma para adaptarse a las nuevas circunstancias. Hace un año veíamos la crisis como una oportunidad para el cambio, pero finalmente es una nueva crisálida que sale a revolotear la que nos encontramos con el reflotar de la crisis. Por eso cuantas más veces se repitan las incongruencias del sistema, sus trampas y dilaciones mejor. Y si lo dice un norteamericano que vive de la industria del cine, con millones de dólares en sus cuentas, al menos habrá que aprovechar que lo dice y resuena, ya que no se equivoca.

1º de septiembre, 70 aniversario



<!– @page { margin: 2cm } P { margin-bottom: 0.21cm } –Sí, parece que sería lo normal saber a qué nos referimos; el 1º de septiembre de 1939 las tropas del III Reich cruzaban las fronteras entre Alemania y Polonia. Podemos recordarlo por las fotos y vídeos de la época, o por las imágenes del Gran Dictador de Chaplin. Hitler/Hinkel daba el carpetazo definitivo a 21 años de tensiones, desprecios, humillaciones, diplomacia vacía, crisis financieras y revoluciones sociales.

El historiador británico Eric Hobsbawm sitúa con gran razón el siglo XX entre 1914 y 1989. Esos años previos a la Gran Guerra son aún parte de la estructura política del XIX, de los repartos coloniales, de la Europa de los grandes imperios. De la misma manera, tras la caída del Muro de Berlín da comienzo el siglo XXI. Por esa razón, esos años previos a la fecha que nos ocupa, son de crucial importancia para comprender el mundo de hoy, un mundo que se convulsionó en esas dos décadas, para convertirse tras el derrumbe de la guerra en un mundo globalizado, primero en bloques, y luego en un único y hegemónico imperio de nuevo cuño.

Aquel verano del 39 se fraguaron los últimos latidos de la predominancia europea, el comienzo de 30 años de guerras cruentas a lo largo del mundo, y la consolidación de un modelo de producción y consumo que nos llevaría a las puertas del siglo XXI. Cuando se levantaron las barreras de la frontera polaca, no solamente entraron las divisiones alemanas; se puso en marcha una forma de entender el mundo y las relaciones internacionales. Los viejos acuerdos que se habían llevado a cabo hasta ese momento, la vieja diplomacia europea dio paso a una forma de entender las relaciones internacionales muy diferente. Postdam y Yalta fueron la nueva fórmula, tal y como la Sociedad de Naciones fue sustituida por la ONU, y aparecieron las organizaciones internacionales que tras el fin de la contienda mundial se pusieron manos a la obra para hacer suyo el mundo que dejaban en sus manos los grandes personajes de la historia.

Ya no importarían más los nombres, las personas, las democracias; muchos de los que murieron en los frentes desde Dunquerque hasta Stalingrado lo hicieron porque creían que con ello acababan con el fascismo, pero en realidad lo hacían para que el viejo mundo que intentaba persistir se derrumbara definitivamente, abriera sus fronteras y permitiera la libre circulación de lo que se decidiera que fuera libre, y se controlara lo que fuera necesario controlar. Además hemos vivido 70 años de recordarnos día tras día el horror del exterminio judío, para ocultarnos los otros exterminios; y no niego en absoluto el horror y los millones sacrificados. Pero ser víctima nunca debió dar patente de corso, y se la dimos, les permitimos hacerse victimarios.

Entre el levantamiento de esas barreras de la frontera polaca y la caída del muro de Berlín creamos cientos de organismos internacionales nada democráticos en su gestión; dos organizaciones militares en absoluto democráticas que han controlado estos 70 años militarmente, y los han plagado de conflictos fríos y calientes; hemos visto caer proyectos políticos democráticos, sustituidos y sostenidos durante años por aquellos que ganaron la guerra contra el fascismo; hemos destrozado el planeta donde vivimos hasta un punto casi sin retorno. Esa es la gerencia de estos 70 años.

En realidad, y profundizando en la idea de Hobsbawm, el siglo XX apenas duró cincuenta años, pero seguro que si hoy pensamos que la Edad Media fue oscura y sangrienta, dentro de un tiempo se contemplará ese medio siglo como el más horrible de nuestra historia. Sangre, hambre y destrucción de cientos de millones (sólo del 39 al 45 murieron 55 millones, así que no exagero),… y quizás me deje un cero.

Conmemorar el 1 de septiembre es necesario. Recordar que sólo estaba empezando nuestro presente. Por eso es imprescindible tener la esperanza de que otro mundo mejor es posible.

Comercio Justo o Justicia del Comercio

Muchos son los empeñados en considerar que el término «Comercio Justo» (como el de «Economía Ética» o «Economía Solidaria», o incluso el de «Banca Ética») es un oxímoron o contradictio in terminis, cuando en realidad se trata de un concepto nuevo, que pretende recuperar un sentido más humano, más basado en la persona que en el individuo y sus intereses, para el sustantivo en cuestión (sea comercio, economía o banca). Lo que se pretende es demostrar que es posible la justicia dentro de las relaciones de intercambio que llamamos comercio, las relaciones de producción y consumo que llamamos economía, y las de la gestión del propio intercambio, sea con moneda o no, a lo que llamamos banca. Introducir el factor «persona», su dignidad intrínseca, comprometemos todo lo que debe salvaguardar esta última, en el funcionamiento de nuestra sociedad, de nuestra vida en comunidad, que hoy es simplemente un pasar solos y solas por el mundo que nos hemos creado, buscando satisfacer el más básico tener, antes que el mucho más propio ser.

Hemos trastocado nuestra vida. Nacemos envueltos en pañales, literal y metafóricamente; en lo literal, con prendas ya consumidas por otros para nuestro uso, con lo que ya comprometemos nuestro propio futuro; en lo metafórico, porque se nos trata como a inválidos, como no-válidos, queriendo conservarnos como un bien que no se puede consumir demasiado rápido, ya que se agota. En nuestra infancia y adolescencia se nos instruye en conocimientos que nos exceden y abruman, sin llegar a comprender su conexión con nuestra realidad, sometiéndonos a una férrea disciplina en algunas cosas, y consintiendo nuestros caprichos como compensación. De adultos, ya sólo queremos apoderarnos de lo que es nuestro, o más bien, de lo que consideramos nuestro. Un «nuestro» que no parte del empoderamiento, sino de la apropiación. La propiedad privada nos absorbe, nos hace egoístas y egocéntricos, derrochadores de todo cuanto se pone a nuestro alcance, olvidando que sólo podemos usarlo para el beneficio común, que también es el nuestro, y no podemos (debemos) abusar de ello. Las relaciones de justicia y caridad brillan por su ausencia en nuestra vida ordinaria, y las hemos remitido a un pequeño espacio de «maquillaje».

Ese pequeño espacio es el que ocupa el Comercio Justo. Pretender que es la solución no es más que infantilismo; una cosa es mostrar como podría ser un funcionamiento justo de las relaciones comerciales, y otra pretender que esa es la solución a los problemas del mundo. Cuando hacemos hincapié en que buscamos un mundo mejor que es posible, estamos diciendo que hay otras formas de hacer las cosas que nos procurarían unas circunstancias vitales sanas, estables, sostenibles, que hoy por hoy no tenemos y usamos burbujas de colores para demostrar su existencia; pero no son más que eso, burbujas de colores, si no buscamos un cambio global, una realidad alternativa, otro mundo.

Pretender que las relaciones comerciales, financieras, productivas y de consumo sean justas, implica una serie de condiciones que no son fáciles de conseguir:
Perder el miedo. Miedo a que las cosas cambien, miedo a no tener un plan de pensiones, miedo a cambiar de trabajo, de ciudad, de país. Miedo a tener menos y ser más. Sufrimos un exceso de seguridad.
Disfrutar de la diferencia. Diferentes formas de pensar, creer, comer, vestir, amar, son necesarias para crecer como personas, y aceptar que existen, tolerarlas, no es suficiente, tenemos que llegar a disfrutar con la multiplicidad. En vez de arcoiris, buscamos una noche nublada.
Amar por encima de todo. Amar a los demás significa considerarlo uno conmigo (solidaridad), con el que puedo y debo llevar a cabo mi vida en comunidad (cooperación), al que considero un igual en la diferencia (caridad), con el que mantengo una unión en la que sus problemas son los míos (compasión) y con quien quiero ser corresponsable y correspondiente (misericordia).

Esto es justicia, lo demás son paños calientes, necesarios por educativos, pero transitorios.

Conviviendo con narradores


No me resulta extraña una narradora, ya que vivo con una hace más de 20 años, pero la presencia de 15 juntos de todas las edades, sexos, procedencias, y dedicaciones resulta un evento difícil de repetir, sobretodo cuando los tienes cerca, incluso a much@s en tu propia casa.

Yo me considero un usuario y beneficiario de la palabra y en buena parte vivo de ello como los narradores profesionales. Pero es un espectáculo ver y escuchar la cantidad de historias, anécdotas, relatos inventados y reales que pueden salir de sus bocas en 3 días de contar y contar. Ha sido en el marco del Festival Medieval de Alburquerque, donde se han repartido en 5 espacios abiertos y cerrados, convocando a mucha de la gente que paseaba por esas calles engalanadas de la época en cuestión, al igual que sus vecinos, para ambientar una fiesta que ya cumple 16 años.

Muchos siguen sin conocerla, y otros tantos la descubren entre las diferentes fiestas del verano extremeño, pero mucha ha sido la gente que ha descubierto con agrado la presencia de esta variedad de narradores por sus calles, puertas y mesones, hablando de dragones, lobos, zapatos, zapateros. niñas, hígados, pócimas, baúles, princesas y ladrones, entre otro tipo de faunas, floras, linajes, menajes y profesiones diferentes. Criaturas y mayores se han parado a escuchar minutos u horas a estos personajes que les han hecho reír, pensar y llorar.

Pero cuando los tienes en casa, ya sin calaveras en la mano, o con pantalón corto, y no ataviados para la ocasión, contando las cosas que han sucedido en sus vidas, se convierte en una oportunidad de oro para distinguir sus peculiaridades, sus manías, sus tics, y sus múltiples virtudes.

El uso de la palabra para expresar lo pensado, vivido y amado es imprescindible para ser personas, y cuando la palabra abandona la tinta o los bits, y se convierte en aire, en sentimientos que van de boca a oído y de corazón a corazón.

… y ahora un video que nos ha preparado Manu Alburquerque pinchando aquí

Obama, la gripe y el Alcalde de Zalamea

¿Y qué tienen que ver estas cosas en este caluroso tránsito de agosto? Pues que las tres tienen un peligroso común denominador; dinero, poder y miedo. Esta tripleta nos trae de cabeza durante este verano a los que intentamos buscar el pie oculto, el que nunca está visible hasta que no se desclasifica, a este animal incontenible que es el sistema que sostenemos con nuestra vida diaria.

La esperanza americana, el primer presidente negro de USA, enfrenta en estos días una crisis con sus vecinos del sur que puede manchar la hasta ahora casi inmaculada imagen de cambio en la tradicional política imperialista de la mayor potencia mundial. La continuación del Plan Colombia y el establecimiento de bases compartidas en ese país en un momento como el actual, en el que existen al menos 3 bloques bien diferenciados al sur del Rio Grande, no sirve más que para desestabilizar la zona de forma muy peligrosa. Las antiguas rencillas latinoamericanas están siendo superadas, pero aparecen una nuevas, de carácter mucho más actualizado y estratégico. El bloque que lidera Venezuela, sustituto de la Cuba castrista ahora en un claro segundo plano, no está dispuesta a aceptar en sus fronteras al ejército norteamericano, y menos en el territorio de una de las cabezas del bloque que se le enfrenta de manera más clara. La Colombia de Uribe, donde nadie protesta porque el presidente quiera perpetuarse por referendum, y que mantiene reclamaciones territoriales ligadas a los yacimientos petrolíferos fronterizos de Venezuela, es vista como un enemigo potencial desde hace tiempo por el chavismo. El apoyo mexicano y el de una parte de centroamérica al proyecto colombiano es fundamental para los intereses del vecino del norte, y la inestabilidad hondureña no ha hecho más que visibilizarlo. La tercera parte en cuestión está liderada por Lula, Fernández y Bachelet, donde la tibieza, los coqueteos con ambos lados, y la falta de firmeza están dando alas a mantener una iniciativa que todos deberían rechazar. El cambio de política del país del norte con sus vecinos del sur parecía ponerse en marcha con Obama, pero sólo para tomar el rumbo de la vieja política que se usó con la Europa “liberada” del nazismo y el comunismo tras la segunda guerra mundial.

Y la gripe A ha venido a completar un paisaje en el que los intereses económicos son la clave. El pánico que enfrentamos por el contagio masivo, las dudas en el uso de vacunas y antivirales, las discrepancias entre la UE y la OMS, no son más que el efecto deseado al dar publicidad incansable al hecho de los contagios y muertes por esta mutación de un virus muy conocido por la humanidad. Países como Chile y Argentina sufren los “estragos” de una pandemia que se queda lejos en cifras de las muertes por desnutrición severa, gripe común o malaria en esos mismo países. Cuando llegue la segunda quincena de septiembre, veremos florecer el pánico en Europa, con los retrasos en la incorporación a las escuelas de niñas y niños, los trabajadores de grandes empresas trabajando desde casa, etc… El miedo inmoviliza, y eso es lo que necesita el sistema para que en un periodo de crisis económica, bancaria como ya he dicho en esta misma columna, no nos movamos, temamos hasta darnos la mano. La gripe aviar “devastó” el planeta,… en las previsiones que nunca se cumplieron. La maquinaria se ha perfeccionado; el grave daño a la industria avícola de la anterior “pandemia” se ha evitado dejando claro que el cerdo no era culpable, y cambiando oportunamente el nombre por una fórmula ajena y por tanto temible; H1N1.

Y en España, mientras cunde el miedo, y nos dedicamos a ignorar lo que sucede en el “patio trasero” norteamericano (cosa, por cierto, muy española, como los toros), dejamos que una entelequia que gestiona aire, un aire de mucha propiedad (otra de las bases del sistema), se permita ya dirigirse contra las iniciativas populares que buscan recuperar textos clásicos para dar aire a las maltrechas economías de los municipios más pobres. Zalamea y su alcalde, tanto el de Calderón como el actual, se ven reclamados para pagar el peaje de la cultura. Como el pobre Calderón ya no puede asociarse a la gestión de la usura, se aprovechan del versionante y los usufructuarios del mismo, para rapiñar este impuesto contrarevolucionario; los mismos que pasaron como buitres hace unos meses por La Codosera, donde vivo, yendose de bares, no para refrescarse con una cerveza o despertarse con un café, sino para reclamar los eurillos que les toca pagar por tener una tele y un equipo de música.

Y todo esto no es la teoría paranoica conspiratoria, es simplemente que la realidad está ahí fuera, delante de nuestros ojos, basta leer lo que sucede en el mundo y mirar globalmente. Si alguien conspira contra nosotros, somos nosotros mismos.

Buenas noticias para la Educación en Familia en Catalunya

A raíz de la publicación de la nueva Llei d’Educació catalana me he permitido dirigirle el siguiente mail a la Consejera de Educación extremeña, Eva María Pérez López:

Estimada Consejera:

Me permito escribirte para comunicarte una gran noticia para las familias que tomamos la opción de educar a nuestros hijos en familia (homeschooling en su terminología inglesa) en España. Y lo hago como padre que educa en casa y como ex-presidente de la Asociación para la Libre Educación.

Desde que en el 2002 se creó la primera asociación de familias que educaban en casa para buscar la regulación en el estado se han recorrido muchos despachos y llevado a cabo comparecencias públicas y en algunos parlamentos autonómicos, para presentar esta opción que en el resto de Europa y buena parte del mundo se encuentra regulada y que en nuestro país era hasta este viernes una opción en los márgenes de la legalidad.

En mi caso particular han sido 7 años en los que he disfrutado con la educación de mis hijos, a los que con 16 y 18 años puedo ver como personas perfectamente integradas a pesar de todos los malos augurios que rodearon nuestra decisión de educarlos en familia cuando estaban en mitad de la primaria.

Ahora se acaba de publicar la Ley 12/2009 de la Generalitat de Catalunya, llamada también Ley de Educación de Cataluña. En ella hay dos artículos que resultaron de las conversaciones con los grupos parlamentarios de todo el espectro político catalán llevado a cabo por la Coordinadora catalana de educación en familia. Se trata del artículo 55 (especialmente los párrafos 2 y 7), así como de la disposición adicional 17ª, cuyos textos te pego a continuación:

55.2 Se pueden impartir en la modalidad de educación no presencial las enseñanzas postobligatorias, las enseñanzas que no conducen a titulaciones o certificaciones con validez en todo el Estado, los cursos de formación preparatoria para als pruebas de acceso al sistema educativo, la formación en las competencias basicas, la formación ocupacional y la formación permanente. También se pueden impartir excepcionalmente, enseñanzas obligatorias y otras enseñanzas que en determinadas circunstancias, establezca el Departament.
55.7
El Departament ha de crear y regular un registro en el que consten los datos de los alumnos que se acogen a la modalidad de educación no presencial en enseñanzas de educación básica*.

* esta ley considera educación básica la educación primaria y la secundaria obligatorias.

Adicional 17ªAcreditación para la obtención del tiulo de graduado o graduada en educacion secundaria obligatoria. Se ha de establecer por reglamento el procedimineto de acreditación para obtener el titulo de graduado o graduada en educación secundaria obligatoria de los alumnos que consten en el registro al que hace referencia el articulo 55.7.

Desgraciadamente no se consiguió la mención expresa de «educación en familia» pero la posibilidad de realizar los estudios obligatorios no presencialmente, así como la aparición de un registro público de quienes optan por este modelo educativo y la posibilidad de realizar exámenes para la obtención del graduado, eran las reivindicaciones que habíamos elevado a todas las instancias públicas para poder comenzar el proceso real de regulación de nuestra opción, que se adapta perfectamente tanto a la Constitución como a la LODE.

Como familia que educa en casa en Extremadura quisiera solicitarte que se planteara al menos una situación de regulación como la que ya tienen en Cataluña para la nueva ley de educación extremeña, y que los defensores del pueblo andaluz y vaco ya han solicitado reiteradamente a sus parlamentos.

Recibe un cordial saludo

Y hasta aquí el mail. Ha ido con copia a su asesor, a la secretaría de educación y a sus directores generales pertinentes, además de a todos los medios extremeños. Espero que de esta manera se den por enterados de que las cosas han empezado a cambiar en el estado en lo que respecta a la educación en casa, homeschooling o educación en familia.