Charles Péguy en la radio,… en la COPE.

El pasado 27 de septiembre, la COPE, radio española sostenida con fondos de la conferencia episcopal, y que cuenta entre sus personajes bandera al peor vilipendiador de los medios hispanos, Federico Jimenez Losantos, ha emitido en La Estrella Polar, un programa de la noche, 15 minutos sobre su vida y su obra. Para sorpresa del que escribe, y a pesar que ni en la versión escrita ni en audio del programa se citen fuentes, he detectado frases textuales mías pertenecientes a artículos, al igual que algunos de los datos que se mencionan figuran en mi biografía sobre Péguy, tal como yo las menciono. No me molesta desde luego que se utilicen, que para eso están, sino que no se mencionen las fuentes, que incluyen algunas introducciones a las obras traducidas, y a la biografía de Jean Bastaire, «Péguy, el insurrecto». También es molesta la persistente y autovanagloriada mala pronunciación del nombre.

Y lo peor, la mala interpretación que se hace de muchos aspectos de su vida y obra; por ejemplo, ni se mencionan los Cahiers. En cualquier caso, aquí les dejo el audio del programa, y aquí el enlace a la transcripción resumida en la web de la COPE, para que puedan valorar por sí mismos.

Objetivos del Milenio 2008 – II Pobreza ODM1 …y 3

Las otras dos metas del objetivo 1 están íntimamente relacionadas tanto en su relación causa efecto, como en lo que respecta a las vías de solución; empleo pleno, digno y productivo, y hambre.

Es evidente que el hambre se produce por muchas otras circunstancias, pero todas ellas afectan directamente a que no se puedan dar las condiciones del empleo que buscamos. Darle solución al empleo es darle solución al hambre. Aunque está claro que existe una necesidad imperiosa de solucionar las hambrunas, y para ello se necesitan medidas de emergencia, pero eso no significa que vayamos a paralizar las labores necesarias para apoyar políticas de empleo en donde se necesiten.

Normalmente se nos suele presentar un dilema terrible cuando hablamos de los boicot a empresas que mantienen a sus empleados en condiciones precarias laborales y vitales. Si boicoteamos ayudamos a que pierdan su trabajo, si compramos ayudamos a los explotadores. Quizás lo más coherente sea comprar lo menos posible esos productos y colaborar en la puesta en marcha de iniciativas económicas alternativas en esos países; pero desde luego, nunca se puede aceptar que tu gobierno realice compras institucionales (con el dinero de tod@s) a empresas que no respetan en absoluto los criterios laborales que obligas a respetar en tu país, como acaba de suceder con el gobierno español al adquirir los uniformes de la Guardia Civil en el mercado chino. Las condiciones laborales indignas (sueldos miserables, condiciones de desarrollo del trabajo insalubres, horarios esclavistas,…) no implican la búsqueda de las condiciones laborales del funcionariado en los países desarrollados de Europa Occidental, que se encuentran en el extremo opuesto de la balanza; que como toda balanza encuentra su ideal en el fiel, no en sus extremos. Duela a quien duela.

Y en cuanto a la lucha directa contra el hambre… reducir a la mitad el porcentaje es otra verdad a medias. Hablemos de cifras absolutas de una vez por todas. Enfrentemos el problema con claridad; si entre 1990 y 2005, según las cifras del informe que venimos manejando, hemos descendido 10 puntos porcentuales el número de niños menores de 5 años con insuficiencia ponderal (o sea que tienen una masa corporal insuficiente para su edad, presentando desnutrición en alguna medida), pero hemos aumentado la población en ese periodo en más de 10 puntos porcentuales, el hambre ha ganado terreno. Vuelvo a repetir; si no jugamos con las cifras podremos tomar el pulso de lo que hacemos y no hacemos, no se trata de martirizarse ni ser pesimistas, pero no nos engañemos, por favor. Ni si quiera en los países desarrollados se ha conseguido a penas avanzar, consiguiendo 7 puntos de retroceso, que se ven de sobra compensados con el crecimiento de la población. Para el que se líe con los porcentajes; si en 1990 33 de cada 100 niños estaban mal nutridos en los países desarrollados, en 2005 eran aproximadamente 30, y eso porque nuestro crecimiento de la población ha sido menor que otros lugares. Y eso, entre nosotros, imaginénse en el Asia Meridional,…

Aprovecho con esta entrada de colgar los tres anuncios que la Campaña Pobreza Cero ha presentado ayer viernes, para que quienes no tengan TV (como yo) puedan verlos. Son diáfanos, y no necesitan explicación.

Objetivos del Milenio 2008 – II Pobreza ODM1 …2

Estimado Sr. Rodríguez Zapatero;

Creo que es de rigor comenzar agradeciéndole su discurso en la Asamblea General de la ONU este 25 de septiembre de 2008. Le agradezco sus palabras, y le agradezco que le recuerde al mundo, que al menos existe un imperativo ético en conseguir los ODM en 2015. Pero como en todo discurso político hay algunos peros que no me gustaría dejarme en el tintero.

La pena de muerte es un aberración de los sistemas jurídicos en cualquier país que exista, y sea cual sea la circunstancia que la contemple. Pero, ¿cree Ud. aconsejable introducir un nuevo objetivo para el 2015 a estas alturas? Y aunque se refiera tan en positivo a las utopías, ¿no cree que estratégicamente no era el mejor momento para plantearlo? La cuestión más grave, es que lo haga Ud. consciente o inconscientemente, genera una distracción notable sobre el asunto clave que eran los ODM, como lo demuestran los titulares de la prensa de hoy. Desde mi punto de vista es un error grave, muy grave, si lo que prentendía era darle relevancia a los ODM.

Y en segundo lugar, su confianza en el imperativo ético, o sea en la razón más formal, para defender la necesidad de abordar el problema, me resulta excesivamente débil y mínima para una situación como la actual. Si Ud., su gobierno quiero decir en este caso, actuaran previamente en consonancia con lo que dice, entonces estaría aportando la fuerza demoledora del acontecimiento, de la experiencia propia, vital, de sus propias circunstancias para ejemplificar que esto «se debe hacer». Pero ser el único gobierno que ha elevado la ayuda a la cooperación internacional en estos últimos años ( y esto es algo que está netamente a su favor y por lo que también le doy las gracias) no basta. Creo que Ud. mismo ha dicho ya que estamos en una época de decisiones valientes (como la Alianza de Civilizaciones), y eso requeriría que Ud. y su gobierno apostaran decididamente por desviar fondos de cuestiones baladíes (defensa, sin ir más lejos) y destinar esos fondos a luchar contra la pobreza. El imperativo se convertiría en tal si se acompañara de la acción, del acontecimiento que Emmanuel Mounier consideraba nuestro maestro interior.

En todo caso, persevere estimado Presidente. No se deje llevar por las falsas crisis, no apoye Ud. a los bancos todopoderosos para que puedan seguir incrementando sus beneficios; demuestrese y demuestrenos que Otro mundo mejor es Posible.

Objetivos del Milenio 2008 – II Pobreza ODM1

Uno de los mayores problemas que existen a la hora del análisis de las políticas sociales se encuentra en la propia redacción de los documentos que se utilizan; cómo expresamos nuestras valoraciones, las metas o las consecuencias de nuestras actuaciones, lleva implícita nuestra visión más íntima de la cuestión. Cuando se pensó cual era el principal problema que afrontaba la humanidad en el siglo XXI, a nadie pareció caberle la más mínima duda de que se trataba de la Pobreza.

Una Pobreza con mayúsculas, que ahogaba a la mayor parte de la Humanidad se convertía en objetivo número 1 con una redacción diáfana, limitada a unas posibilidades iniciales (por eso «extrema»), pero rotunda; erradicar. Cuando nos marcamos objetivos, hay unas metas que alcanzar primero, y es en ellas donde se pierde la rotundidad, y gana terreno la cruda realidad; reducir a la mitad el porcentaje… Si el objetivo es uno, no podemos quedarnos en menos de la mitad (ojo, dice porcentaje, no se refiere a valores absolutos), y considerar que estamos avanzando en el objetivo. Podremos decir que hay «tímidos avances», «escasos avances», pero tendremos que tener la certeza de que no estamos haciendo lo que deberíamos, y lo que es peor, lo que podríamos, por llegar si quiera a la meta.

Tampoco debería un análisis serio, considerar que el crecimiento económico en Asia es un avance contra la pobreza, cuando es una evidencia que ese crecimiento se realiza a costa de situaciones de esclavismo laboral. No se trata de un éxito, sino de cambiar la forma de pobreza, y ese no es el objetivo. El avance de las economías orientales en la línea del desarrollismo más brutal, traerá unas consecuencias que afectarán a todos los ODM negativamente, por lo que nunca puede ser considerado como un avance (aunque lo sea hoy en cierta medida, en lo que se refiere a las cifras de la extrema pobreza).

Y por último, los análisis globales son necesarios para enmarcar los problemas. Pero debemos enfocar bien los problemas por zonas y por temas. El que los refugiados sea un problema generalizado en África, no puede servir para obviar el problema en centroamérica; el que la crisis alimentaria sea de grandes proporciones en el África Central, no puede obviar el problema en el sureste asiático. Un informe anual, debe trabajar con cifras claras y cuadros relevantes; debe ser conciso y claro, y no destinar el espacio a un cuadro sobre desplazados en el objetivo de erradicar la pobreza extrema.

Derecho de información vs Dignidad de la persona

Me van a permitir un breve paréntesis, pero es que el tema me parece serio y en consonancia con mi constante referencia a los medios de comunicación.

En relación con el accidente que acabó con el verano y la vida de 154 personas en Barajas hace ahora un mes, hemos tenido desde hace unas 36 horas un nuevo esperpento, esta vez de índole ético.

El País ha entrado en conflicto desde el jueves por la noche, cuando se decidió a colgar las escenas del accidente de Barajas, poniendo la dignidad personal de todos los involucrados en el accidente y su investigación en contraposición al derecho de información (y a su libertad correspondiente). Hace mucho que los medios de comunicación abandonaron en nuestros países enriquecidos la defensa de la libertad de información, si no era la que les permitía informar de lo que fuera a costa de quien fuera y por encima de cualquier tipo de dignidad o derecho. No es lo mismo informar desde un medio guatemalteco o chino, donde tu vida tiene un precio muy bajo, a hacerlo desde cualquiera de los medios españoles, franceses o alemanes.

Conseguir la famosa grabación por los medios que fuera (lícitos según el editorial «El juez, a su tarea» de hoy) y colgarla, a pesar de las dificultades en la comisión de investigación, el secreto de sumario o la dignidad de los fallecidos, sus familias, los trabajadores de la torre de Barajas, … es un ejercicio de vanidad y desprecio a su propia dignidad personal por parte del director y los responsables de El País y todos los demás medios, que criticándolo o no, incluyeron en sus web la grabación.

Es cierto que debemos estar informados, pero verazmente. Es cierto que hay libertad de información, pero para ejercerla responsablemente. Veracidad y responsabilidad exigen que nuestros medios nos informen sobre las violaciones a los DDHH, sobre el hambre, sobre el malgasto en nuestros países, sobre las alternativas al sistema, sobre los atentados al medio ambiente, sobre el coste medioambiental que supone la edición en papel de su diario, sobre las inversiones (todas) del grupo de empresas propietario del diario, de la familia real, y quien resulte de interés nacional, sobre las inversiones y empresas armamentísticas españolas (de las que nos beneficiamos todos via impuestos),… en fin, hay tantas otras cosas que realmente reclaman veracidad y responsabilidad por parte de un rotativo como El País, que verles reclamarlo por el tema que nos ocupa, me hace pensar que les mueve más el deseo de vender más y mejorar en sus prospectivas de medios, a costa de lo que sea; y lo que sea, hoy incluye el morbo del público en general. Estoy hablando de sangre, destrucción, asesinatos y escándalos. Que las noticias en nuestros medios están plagadas de sucesos y ausentes de información; que tras el accidente de Barajas, toda la información iba dirigida a destapar todos y cada uno de los incidentes que suceden en los aeropuertos, a ponernos en primera plana todos los accidentes aéreos que se suceden a lo largo del planeta, y a generar con ello una conciencia general de inseguridad.

Sí, les acuso directamente de utilizar y aprovechar la libertad de información que les otorga el derecho constitucional, para su propio interés y de quien les financia. De fomentar un estado de opinión y de ánimo que oculte, maquille o disculpe, actuaciones que nos afectan gravemente, como que los estados acudan en defensa de bancos y constructoras, con el dinero de los fondos públicos, o sea de todos y todas, y no lo haga en defensa de quienes entran en morosidad por culpa de esa misma crisis, y se ve acosado por aquellos que se benefician de las ayudas estatales. Eso sería malsonante, y preocuparía de forma inadecuada.

Sí, les acuso de abusar de posición de poder y de indignidad. Entre morir por informar e informar gracias a la muerte ajena, hay un abismo que todos ustedes han cruzado.

Objetivos del Milenio 2008 – I Criterios Generales

Como el que avisa no es traidor, aquí va la primera entrega.

Leer la introducción política de Ban Ki-Moon, actual Secretrio General de Naciones Unidas, es un acto de paciencia premeditada. Aceptar palabras tan equilibradas sobre éxitos y fracasos al medir muertes que superan las siete cifras requiere tal osadía; la de uno de los más silenciosos de los secretarios generales.

En su texto introductorio, insiste sí en todos los aspectos negativos de la situación actual, del largo camino que queda por recorrer, pero pretende resaltar unos logros que por optimistas que queramos ser, lo único que indican es que lo que se está haciendo son las migajas de lo que se podría, y una vaga sombra de lo que se debería. No cabe ser optimistas o pesimistas en este tema, ya que hablamos con la muerte sobre la mesa, no queriendo mirarla a los ojos.

Después nos encontramos un texto pletórico de datos, apoyados por la firma de la mano derecha de Ban, otro surcoreano, Sha ZuKang. Son datos deslabazados, sin una conexión clara y que entremezclan cifras absolutas con porcentajes, que bien colocados parecen dejar la sensación de que la pobreza y el resto de problemas se están convirtiendo en algo marginal. Como muestra un botón; las muertes por sarampión se redujeron de 750000 a 250000 entre 2000 y 2006, y el 80% de los niños en los paises en desarrollo reciben una vacuna contra el sarampión. Primeramente, el sarampión no es uno de los grandes objetivos de la campaña de los ODM, es secundario; en segundo lugar, no se dice donde se producen esas muertes que se indica, ni donde se han dejado de producir, ni se indica la cifra junto a algún indicador que nos oriente; en tercer lugar un porcentaje, sin conexión con los datos anteriores, y sin comparativa al periodo anterior a la campaña. Todo ello junto, una información que puede resultar contundente, pero poco clara; o lo que es lo mismo, informativa pero no formativa.

Y lo que es más de temer, y que será el tema central de mi exposición sobre el Objetivo 1, seguimos jugando a la demagogia que dejó instaurada la redacción del objetivo al colocar la meta en reducir a la mitad la pobreza en términos absolutos en todo el mundo, para luego expresarlo a la baja en el texto de desarrollo. Y así se puede permitir Sha, decir en la misma página, que el objetivo está al alcance en el tiempo previsto, y párrafos después calificar de poco probable que el África Subsahariana pueda reducir a la mitad la población que vive con menos de un dólar por día.

Lo que sí dejan claro ambos, es que la disculpa de la crisis no vale en estos momentos, pues los 8 años anteriores han sido de una bonanza sin precedentes en la economía mundial, y hay mucho que poder repartir. Que esta crisis es una crisis de gananacias, no de pérdidas; lo que duele es que el enriquecimiento deja de ser desenfrenado, para frenarse, pero sigue existiendo, y es a costa de los de siempre. Esto al menos, hay que reconocer que ambos lo expresan, a su modo, pero se ponen a la defensiva de excusas falsas, que de seguro vendrán (o que ya han venido… porque ya he oído en alguna obra social bancaria decir que ya se está repartiendo menos subvenciones por la crisis…. o sea con caracter previo a que se vean afectados sus presupuestos).

Cuenta atrás hasta el 17 de octubre

Con esta entrada abro una serie que irá dedicada a comentar los Objetivos del Milenio, uno por uno, quizás con algún detenimiento mayor en alguno de ellos. Para llevarlo a cabo voy a tomar en cuenta el informe 2008 de la ONU, que pueden bajar desde aquí.

Si les parece podemos hacer un recorrido por ellos en este mes que queda para llegar al Día Mundial de Lucha contra la Pobreza, y así llegar preparados para recordar ese día con más fuerza si cabe cual es nuestro objetivo más necesario. La campaña Pobreza Cero coordina las acciones en España; les recomiendo unirse a ella en su ciudad o provincia.


Quizás sólo rompa esta secuencia con una entrada conmemorativa del primer año de existencia de este cuaderno, allá cuando nos acerquemos a las conmemoraciones del 12 de octubre. Pero no se preocupen que seré breve.

Acritud y autoría

Si esto es un nuevo Ágora, y los bloggers, al menos algunos, intentamos dar nuestra visión del mundo, analizarla, criticarla, ofrecerla a la red, quizás es porque estamos en una fisura de este opresivo sistema en el que vivimos.

Firmamos todo lo que escribimos, nos exponemos ante el mundo desde esta plataforma, y no somos censurados, al menos de momento. Ayer pude ver como en la sección de sociedad de El País, escribían una columna sobre el Festival de Venecia. Se trataba de una crónica final sin desperdicio; un continuo desprecio, escarnio y vituperio de lo que allí al parecer se presentó, a excepción de quien recibía el León de Oro. Y no se firmaba, ni permitía comentarios. Eso, en el mundo de hoy, es un escándalo, eso sí, y no los contenidos mejores o peores de un Festival de cine. El artículo puede leerse aquí.

Hace poco leía, en ese mismo periódico un análisis de lo sucedido con el embarazo de una ministra francesa, y la supuesta paternidad de la criatura (que afortunadamente para ella, ha sido desmentida por el mentado político español). En él se criticaba la facilidad con que alguien se esconde ahora en los medios digitales, eludiendo la responsabilidad de lo que escribe, pudiendo llegar al libelo con una supuesta total impunidad. Por contra, ponía el caso de la prensa escrita, como aquella que ofrecía el sacrosanto asilo a la guarda y custodia del honor del interpelado.

Tras más de 24 horas colgado en la red, ha aparecido firmado, por Carlos Boyero, el habitual cronista de cine del diario. Continúa sin poder ser comentado, por lo que entiendo que esta columna es incuestionable, y los interpelados, probablemente ajenos al vituperio, están indefensos ante la lengua viperina del reputado columnista.

Les recomiendo que lo lean y se encuentren con la acritud del Sr. Boyero. Debe ser que él puede, y los demás no debemos.

Decrecimiento y austeridad en El País

Esta mañana me he desayunado con un artículo poco habitual en la prensa; se hablaba de austeridad, se abría la posibilidad a una reducción en el consumo, y aunque para criticarla, se hablaba de la teoría del decrecimiento.

Pues como no había comentarios, escribí uno. El País ha cambiado su política y ya no inserta cualquier cosa, al menos según ellos. Ahora está moderada la inserción de comentarios. Eso no evita que se escriban cosas como que acostados se consume menos, por ejemplo, pero al parecer sí impide que se puedan incluir comentarios como el mío. En él me felicitaba de que EP se dignara a hablar del tema, aunque fuera en el tono despectivo que lo hacía, pero para evitar el quedarse con una frase mal entresacada de Latouche (con el que por cierto, no estoy de acuerdo) o con comentarios aparentemente sesudos de economistas desconocidos, les incluía amablemente algunos enlaces a blogs y webs interesantes como http://www.decrecimiento.es o http://decrecimiento.blogspot.com, para ayudar a que los lectores se informaran sobre el tema.

Y probablemente el problema está ahí. Formarse una idea clara de un tema no interesa, sólo tener opinión; somos gente de opinión, de comentario cutre, personal, vacío, sin aporte de fuentes. Evidentemente no iba a facilitarles un enlace para descargarse el libro de Georgescu-Roegen (La decroissence, que si alguno lo quiere en pdf, me lo puede pedir; ya sé que está en francés, pero con suerte tendremos traducción pronto), pero indicar fuentes, dar canal para otras visiones del tema, es lo mínimo que debe hacer un medio de comunicación.

Como ya he dicho otras veces en este blog, tenemos los medios que nos merecemos. Reaccionamos espasmódicamente, nos dejamos llevar por el pánico cuando de repente vemos que nos bombardéan con noticias sobre posibles desastres aéreos, sin percatarnos de que eso sucede porque, tras la tragedia, es el momento conveniente para dejar pasar esa información que si no queda relegada. Informar de una operación supuestamente médica de la princesa Leticia, queda relegada a breves comentarios en las noticias del corazón en España, mientras que latinoamérica ocupa lugares más importantes, con foto incluida; habrá dejado de roncar, pero también ha perdido perfil, claro está que con nuestro dinero, en clínicas privadas. Pero siguiendo con los aviones… cuando trabajaba hace 20 años en Lan Chile, se cruzaba el atlántico con unos preciosos 707, idénticos al que traslada a la familia real española. Entre las anécdotas de esos 5 años, recuerdo mi viaje de novios, viendo uno de los 4 motores en el suelo del aeropuerto de Galeao, Río de Janeiro; o las innumerables veces en que estando en el finger (manga de salida y entrada del pasaje) el avión descendía 2 metros bruscamente en el morro, porque perdía de golpe todo el líquido hidráulico del tren delantero; o cuando estuve en las tripas de uno de ellos, el «Rupanco», en una de sus estadías entre vuelo y vuelo, junto al mecánico, y me indicaba qué cosas habían dejado de funcionar en los paneles… era más corto saber cuáles funcionaban. Ya no se arreglaban, porque suponía sustituir paneles enteros, mientras que el DC10 (denostado gran avión) era posible sustituirle por bloques, con un gasto de tiempo y dinero menor. Si eso pasaba hace 20 años, hoy sucederá igual o más, y por considerarlo el más seguro en vuelos trasatlánticos, lo compró el estado español para su jefe de estado.

Los accidentes son accidentes; el que la gente se muera de hambre es por negligencia, nuestra además, de los enriquecidos del mundo. Y cuando toca decrecer nos salen con que otros no querrán… pues haga cada uno lo que le corresponde hacer, seamos responsables por una vez.

Filosofía con niñ@s

La Filosofía para Niñ@s (FpN) es una línea de investigación y de metodología pedagógica que intenta llevar a todos los niveles educativos la filosofía, no como enseñanza de su historia o de los modelos filosóficos, sino la filosofía como forma de acercamiento a la realidad, al mundo. Esto es fundamental para el aprendizaje y los procesos educativos, y nuestro sistema pedagógico lo olvida, obvia e incluso rechaza.

Hace unos días, regresábamos en el coche con mis ahijadas de 11, 9 y 6 años. Era de noche y todo hacía prever que la hora de viaje que teníamos por delante significaría que dormitarían hasta llegar a casa. Pero nada más salir, surgió detrás mío, una pregunta a boca jarro que me dejó unos segundos fuera de juego; «¿Qué es la nada?». La pregunta partía de Macarena, la mediana, pero pronto comenzó un contínuo de preguntas y respuestas, que venían de delante a atrás, y de atrás a delante del vehículo.

Hannah, la pequeña, era la única que se mantenía algo al margen, pero que intentaba seguir la conversación con contínuas reclamaciones a que hablaramos de algo que entendiera. Bárbara, era la que subía el nivel del diálogo, que pasó por el Ser, la Nada, lo que decían Parménides, Heráclito, Sartre,… y continuó con el Bien, lo Bello, lo Justo. Una hora que concluyó con la llegada a casa. Nadie había dormido, y se había mantenido un interés sostenido en el tema.

Sus opiniones sobre lo que es bueno, o lo que es la nada para ellas, e intercambiar con adultos esas ideas, es fundamental para fortalecer su criterio, su capacidad crítica, su manera de afrontar los temas que van apareciendo al crecer. Habitualmente dejamos a las personas menores de edad fuera del ámbito de la construcción de pensamiento, cuando es en ellas donde aún permanece la facilidad para preguntarse por todo.

Admitamos que la fórmula del profesor que informa es la que prima sobre la del maestro que acompaña. Enseñar a preguntar está fuera del proceso ecucativo, y sólo se enseña a memorizar para las respuestas a unas preguntas previstas.

Ánimo, se puede aún aprender a enseñar.